La duda surge en torno al exmagistrado Celso Gamboa, quien pasó por ese proceso.
¿Cuál es el proceso que se sigue para elegir a un magistrado de la Corte Suprema de Justicia?
La duda surge tras la presunta vinculación del exmagistrado Celso Gamboa al tráfico internacional de drogas, razón por la cual se encuentra en proceso de extradición hacia los Estados Unidos.
Gamboa resultó electo magistrado de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia el 10 de febrero del 2016, con el voto afirmativo de 43 de 52 diputados presentes, tras la jubilación de la licenciada Magda Pereira Villalobos.
Dos años después, en abril del 2018, 39 diputados revocaron su nombramiento debido a informes que revelaban “faltas gravísimas” del jurista, entre las cuales estaban su vínculo con el empresario de cemento chino, Juan Carlos Bolaños; la eliminación del nombre del exalcalde de San José, Johnny Araya, de una causa judicial; y su apoyo a desestimar una causa por supuesto tráfico de influencias en contra de los legisladores Otto Guevara y Víctor Morales.
La elección de los magistrados pasa por la Asamblea Legislativa; quien aspire por el cargo debe cumplir una serie de requisitos, según explicó el abogado penalista Ewald Acuña.
“Debe ser costarricense, del estado seglar, no estar suspendido en los derechos individuales, ser abogado, tener más de 35 años de edad y experiencia de 10 años en el ejercicio de la abogacía o 5 en el ejercicio de la función jurisdiccional”,detalló.
El concurso inicia cuando la Corte Suprema de Justicia envía el aviso de una vacante a la presidencia de la Asamblea Legislativa, que remite con plazo el trámite a la Comisión Legislativa de Nombramientos. El proceso es público.
Este órgano legislativo aprueba una metodología con criterios de evaluación y su respectivo puntaje para atestados (grado académicos, experiencia, docencia, publicaciones, etc) y la entrevista.
Posteriormente, inicia el proceso de estudio y selección, según detalló la presidenta de la Comisión Legislativa de Nombramientos, Alejandra Larios.
“Una vez que se reciben todos los atestados en el plazo establecido por la Comisión se revisan los mismos por parte de las diputaciones que lo integramos y asignamos las notas de los atestados para empezar con las entrevistas correspondientes; es en la entrevista en el que podemos comprobar sus conocimientos, su desenvolvimiento y otros aspectos importantes que van más allá de la academia”, mencionó.
“Una vez que terminan las entrevistas se entregan las notas en boletas que se entregan en cada una de las entrevistas a las diputaciones presentes y se procede a promediar las mismas; de acuerdo a las notas obtenidas por cada una de las personas postulantes, se hace la nómina que la propuesta de la Comisión para el Plenario Legislativo”, agregó la diputada.
“Una vez que llega al Plenario se establece una fecha para el conocimiento de ese expediente y es el Pleno quien decide quién será electo o electa en el puesto que se está eligiendo, requiriendo 38 votos”, concluyó.
El proceso de Celso Gamboa
El procedimiento fue similar en el 2016, con la excepción de que la votación de cada diputado en ese momento era secreta.
Gamboa obtuvo una gran mayoría, por encima de candidatos como Omar Antonio White con tres, Sandra Zúñiga Morales con un voto y Patricia Solano con cinco.
A criterio del abogado Acuña, pese al gran fraccionamiento legislativo pesó la “potabilidad política” del exmagistrado.
“Desde el punto de vista político, los partidos representados en la Asamblea Legislativa encontraron que don Celso Gamboa reunía las características políticas para ser electo magistrado de la Corte Suprema de Justicia, yo creo que el concepto que yo he usado es que era ‘potable políticamente’, es decir, era una persona con un perfil público muy alto, con reconocimiento por sus labores en el Ministerio de Seguridad Pública, en la Fiscalía de la República y fue reconocido inclusive como el mejor funcionario público por parte de la UCCAEP, y a partir de ahí era una persona que se adecuaba a esos criterios de carácter político”, expresó.
La elección no fue del gusto de todos, sobre todo cuando se dieron a conocer algunas faltas en torno al exmagistrado.
Así lo recuerda la exdiputada del Frente Amplio, Patricia Mora, quien ocupaba la curul en el período en el cual Gamboa fue nombrado y cesado.
“Esta Asamblea Legislativa en el 2016 había electo sin mi voto, yo no voté por él, a don Celso Gamboa como magistrado en la Sala Tercera, y es esta misma legislatura la que en abril del 2018, después de que Celso Gamboa fue interrogado y traído a la comisión y había reconocido haber contactado a diputaciones para evitar investigaciones de tipo penal, haber viajado a Panamá con Juan Carlos Bolaños, el supuesto importador de cemento, etcétera, esta misma legislatura, en abril del 2018, destituye a Celso Gamboa, es decir, nosotros desde la Asamblea Legislativa recuerdo como una gestión directa de quienes integramos la Comisión del Cementazo firmamos una carta en la que le pedíamos a la Corte Suprema de Justicia separar e investigar al magistrado Gamboa, y entonces fue así como un señor que fue electo en el 2016 para la Sala Tercera en abril del del 2018, después de haber perdido él ya hacía meses su inmunidad, fue destituido por el parlamento”, manifestó.
Columbia consultó a otros legisladores que dieron el visto bueno al nombramiento de Gamboa, como Otto Guevara, pero hasta el momento no ha respondido a la consulta.