Calienta discusión sobre 4×3 ante cierre de planta de Intel

Diversos criterios sobre lo que puede pasar con empresas en el país, luego del anuncio de Intel, han calentado el debate sobre jornadas 4×3.

El cierre de la planta de ensamblaje de Intel en Costa Rica, dejando comprometido el trabajo de 900 personas, ha encendido las alarmas en el sector productivo del país.

En el marco de esta situación, existe la preocupación de que otras empresas también anuncien la finalización de sus operaciones en Costa Rica.

La discusión alrededor de las jornadas excepcionales, conocidas como 4×3, ha sido parte de la conversación en relación con el cierre de la planta de Intel.

El ministro de Comercio Exterior, Manuel Tovar, conversó con Noticias Columbia y aseguró estar trabajando para reubicar a las personas que serán cesadas de su empleo en la transnacional. 

Además, pidió que se avance en la aprobación de las jornadas 4×3, el proyecto de armonización eléctrica y una reforma en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

«Costa Rica es caro, eso no lo vamos a ocultar. Por supuesto que Costa Rica es caro para producir, las cargas sociales son altas, la OCDE lo ha así señalado en varios de sus estudios económicos. Eso es algo que la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social, que ciertamente respetamos y entendemos que goza de su propia autonomía, pero tiene que discutir en serio cómo atender y aliviar eso para ampliar la base del empleo formal, pero al mismo tiempo abaratar las altas cargas sociales que existen. Esas son las tres reformas más puntuales que hay que hacer. Dos (jornadas 4×3 y armonización eléctrica) que están en manos del Legislativo con el impulso del Ejecutivo y una que la Junta Directiva de la Caja va a tener que determinar. Todos como país tenemos que remar hacia el mismo destino y esperamos que nos pongamos la mano en el corazón y que ahora con lo que está en la corriente legislativa le demos trámite final», pidió el jerarca del COMEX.

En la misma línea se refirieron desde la Asociación de Empresas de Zonas Francas de Costa Rica (AZOFRAS).

El presidente de la organización, Ronald Lachner, pidió mejores condiciones para el sector productivo.

«Desde la Asociación de Zonas Francas tomamos con mucha preocupación el anuncio de Intel de reducir considerablemente sus operaciones en el país. Esto no debe tomarse a la ligera, esto se debe a factores que han venido afectando la competitividad de nuestro país desde hace muchísimo tiempo. Como país, todos, independientemente de qué bandera partidaria tengamos, debemos trabajar en pro del sector de inversión extranjera directa que tanto y tan buen empleo crea en Costa Rica», señaló el representante empresarial.

Las empresas que tienen sus plantas mantienen en constante valoración si es positivo mantenerse en el país.

Así lo indicó el experto en comercio exterior, John Fonseca, quien aseguró que es fundamental hacer los ajustes necesarios para atraer nueva inversión y generar condiciones para que las compañías decidan quedarse en Costa Rica.

«Debemos entender que, al final de cuentas, las empresas tienen dos grandes vertientes en donde se depositan los diferentes indicadores que toman ellos en consideración para definir dónde establecer sus operaciones. Las dos vertientes son la productividad y la competitividad. Cuando hablamos de competitividad, tenemos que entender que nuestro país ha venido deteriorando algunos de esos indicadores, entiéndase educación, entiéndase seguridad, entiéndase estabilidad política, entiéndase reputación internacional, entiéndase costos logísticos. No hemos mejorado, hemos empeorado en todos esos indicadores. En la línea de productividad, hemos afectado también la educación que tiene que ver con la calidad del talento humano. Esto directamente incide en la posibilidad de que las empresas incrementen sus niveles de productividad por persona, lo que, al final de cuentas, se traduce en una estructura de costos más elevada», afirmó Fonseca.

Por el contrario, el economista y ex viceministro de Hacienda, Fernando Rodríguez, señaló que el cierre de la planta de Intel tiene relación con problemas internos de la empresa y no con la discusión sobre jornadas 4×3.

Además, el experto señaló que ninguna empresa se irá de Costa Rica debido a que no se aprueben estas jornadas excepcionales.

«Si esto les está generando problemas, nadie se va a quedar esperando a saber si una ley, que además puede eventualmente tener roces de constitucionalidad, vaya a parar o a detenerse antes de su aprobación y que no hay seguridad de esta, sea algo que las empresas estén ahí sentadas esperando. Eso es falso. Además, en todo caso, eso es un elemento en un marco muy grande de discusión sobre competitividad del país y se han simplificado exageradamente las bondades y las ventajas de tener jornadas largas en relación con otros problemas que tiene el país que tiene que resolverse. Además, no hay una discusión detrás de las jornadas 4×3 sobre el tema de productividad de la fuerza laboral costarricense que es en realidad lo que les preocupa a las empresas. Entonces, pueden darse otras salidas, es un fenómeno al que estamos expuestos siempre, no se van a dar razón de la discusión de las 4×3 y lo de Intel tampoco responde a esa situación», aseguró el economista.

Posiciones en la Asamblea Legislativa.

El cierre de la planta de ensamblaje de Intel y las jornadas 4×3 también han trascendido al espacio político.

La diputada oficialista, Pilar Cisneros, aseguró que el hecho de no aprobar este proyecto de ley está afectando al país.

«La gran mayoría de esas plantas que producen chips o componentes de los chips trabajan 24 horas al día y definitivamente Costa Rica se está quedando más y más y más atrás. Algunos diputados piensan que Costa Rica es como una isla en el mundo y que aquí nada nos va a afectar y nada nos va a tocar y eso no es cierto. Esas decisiones son decisiones que se toman a nivel global y los empresarios analizan cuál es el país que le dé el mejor rendimiento. Yo estoy muy preocupada por esa situación y espero que otras empresas no se retiren, tomando en cuenta la misma situación de competitividad de Costa Rica», indicó Cisneros.

Sin embargo, la discusión sobre las jornadas 4×3 no tienen nada que ver con la salida de Intel, según señaló la diputada del Partido Liberación Nacional (PLN), Kattia Rivera.

«Esta decisión, sin duda, es un duro golpe para cientos de familias y nos obliga a reflexionar sobre el rumbo que estamos tomando como nación en materia de competitividad, de atracción, de inversión extranjera y del fortalecimiento del talento humano. Costa Rica ha sido históricamente reconocida por nuestra estabilidad democrática, la seguridad jurídica y su compromiso con los derechos laborales y el respeto al Estado de derecho. Estos ejes han sido fundamentales para atraer empresas de alto valor agregado, como ha sido Intel y eso no se pone en tela de duda. Hoy, más que nunca, se vuelve urgente fortalecer nuestras condiciones de país, asegurando reglas claras para las empresas, mejorando nuestra infraestructura, modernizando el aparato estatal y garantizando entornos favorables para la innovación y la productividad», urgió la verdiblanca.

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