El candidato liberacionista convocó a los medios de comunicación este lunes, para referirse a la situación del partido en San Ramón y a recientes declaraciones de figuras verdiblancas.
Dos son los motivos por los cuales el candidato liberacionista Álvaro Ramos convocó a una conferencia de prensa este lunes.
El Partido Liberación Nacional (PLN) atraviesa una tensión en el cantón alajuelense de San Ramón, donde aún no se ha podido realizar la asamblea cantonal por falta de asistencia.
Según se comenta entre las filas liberacionistas, la disputa por un puesto en la fórmula diputadil entre el exalcalde del cantón, Nixon Ureña, y el actual secretario Miguel Guillén sería el motivo, lo cual Ramos catalogó como “intento de sabotaje”.
Por esta razón, el candidato llamó a la dirigencia tanto de San Ramón como de Alajuela a sostener un encuentro y encontrar una solución.
“La esperanza es lo último que muere, el diálogo siempre debe ser una de las posibilidades de solución”, dijo en entrevista con Columbia.
El segundo motivo de Ramos fue cuestionar recientes declaraciones de dos figuras liberacionistas: el excandidato Antonio Álvarez Desanti y el alcalde Roberto Thompson, quienes han indicado que desde la campaña se busca imponer a sus candidatos.
“Es absolutamente falso, esta campaña en ningún momento ha impuesto ninguna figura para eventuales diputaciones, por el contrario”, señaló Ramos.
“Primero, don Antonio Álvarez escribió una carta que tiene una falsedad, insinúa que los problemas en San Ramón se deben a intentos de las campañas de imponer un candidato a diputado, esto sencillamente es falso, no existe ninguna declaración mía orientada a imponer o siquiera sugerir que don Miguel Guillen es mi candidato a diputado por San Ramón, entonces no se vale atribuirnos esa falsedad como punto de partida de los problemas de San Ramón, cuando esta campaña ha hecho todos los esfuerzos por tener acceso a San Ramón y por el contrario, don Antonio es la persona que no ha estado en la campaña como para saber qué hemos estado haciendo o qué no hemos estado haciendo”, señaló.
“En segundo lugar, don Roberto Thompson, alcalde de Alajuela, que además es el protector político de Nixon Ureña, uno de los líderes de San Ramón y que también insinúa que la campaña se ha metido mucho en los temas de Alajuela, y yo le digo: ‘por supuesto que nos hemos tenido que meter si ustedes no lo han logrado resolver entre ustedes’”, agregó.
Para Ramos, cuesta cambiar algunos liderazgos, pero asegura que si no hubiese fricciones no se estaría caminando por el camino de la renovación.
La agrupación liberacionista se ha visto envuelta en una serie de tensiones internas entre grupos tradicionales del partido y la tendencia del candidato Álvaro Ramos, durante la realización de sus asambleas provinciales en las últimas semanas.
Este fue el caso que se presentó en las asambleas de Alajuela, Cartago y Puntarenas, donde se escogieron a los delegados que representarán a cada provincia en la Asamblea Nacional en septiembre.
Sin embargo, Ramos asegura que esas resistencias al cambio no le hacen pensar en “tirar la toalla”, pese a algunos rumores.
“No ha sido algo que hayamos considerado en lo absoluto, nosotros seguiremos luchando hasta el final por este movimiento llamado a renovar a Costa Rica, a construir una nueva Costa Rica, un movimiento en el que estoy convencido podemos construir esa Costa Rica que todos anhelamos”, concluyó.