Catalina Crespo fue convocada por legisladores estadounidenses preocupados por la situación política en Costa Rica. La diplomática advierte que un mal informe podría implicar incluso recortes de fondos para el país.
La embajadora de Costa Rica en Estados Unidos, Catalina Crespo, deberá comparecer este viernes ante el Congreso estadounidense para explicar el proceso de levantamiento de inmunidad del presidente Rodrigo Chaves y las denuncias por beligerancia política que analiza el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
Crespo confirmó a Noticias Columbia que la convocatoria la tomó por sorpresa y que se trataría de la primera vez que un embajador costarricense en Washington es llamado por el Congreso para este tipo de explicaciones.
“Es la primera vez en la historia que el Congreso llama a un embajador costarricense porque están preocupados por la democracia en Costa Rica. Para que me llamen es porque ya hicieron sus estudios y no les queda claro cómo es posible destituir al presidente”, afirmó.
La diplomática señaló que la inquietud de los congresistas se centra en el marco legal que permite solicitar el levantamiento de inmunidad presidencial, un proceso que en Costa Rica se tramita actualmente tanto en el Congreso como en el TSE.
Al ser consultada sobre posibles implicaciones, Crespo fue enfática en que un informe negativo podría tener consecuencias graves.
“Entre las cosas más graves que podrían pasar es que los congresistas hagan un reporte y lo manden al Departamento de Estado solicitando recortar fondos a Costa Rica. Si eso pasara sería catastrófico. Ya ha sucedido con otros países de la región”, advirtió.
Según explicó, los programas de seguridad, combate al narcotráfico y otros fondos de cooperación podrían verse afectados.
Analista: comparecencias así son normales, pero nunca habían ocurrido con Costa Rica
El analista internacional Junior Aguirre explicó que este tipo de audiencias es habitual para legisladores estadounidenses, quienes buscan información directa sobre países donde tienen intereses o inversiones. No obstante, destacó que es la primera vez que se da un caso así con Costa Rica.
“Mostrar preocupación es una práctica común cuando no se tiene claridad. Pero es inédito con Costa Rica. El llamado se da para aclarar dudas sobre la posible destitución del presidente Rodrigo Chaves”, señaló.
Aguirre añadió que, independientemente del resultado, el oficialismo podría utilizar esta situación para reforzar su discurso político.
“El oficialismo va a utilizar esto como un supuesto respaldo del gobierno de Estados Unidos hacia Chaves. Es algo que ya hemos visto”, dijo.
Legisladores costarricenses defienden o cuestionan el proceso
La diputada Alejandra Larios, presidenta de la comisión que analiza el levantamiento de inmunidad, afirmó que el procedimiento está totalmente respaldado por la Constitución Política.
“La Asamblea Legislativa no juzga ni impone sanciones. Simplemente autoriza para que la investigación continúe. Es una garantía constitucional para asegurar debido proceso”, explicó.
Sostuvo que, en el caso del TSE, lo que existe es apenas una investigación preliminar.
Por otro lado, la diputada oficialista Pilar Cisneros insistió en que la convocatoria del Congreso estadounidense evidencia que el proceso es improcedente.
“Ha habido tanto abuso y tantas ganas de sacar a Rodrigo Chaves del poder que ya trascendió fronteras. Hay preocupación en Estados Unidos sobre qué está pasando con nuestra democracia y por qué no quieren dejarlo terminar su mandato”, expresó.
El congresista detrás de la audiencia ya se reunió con Chaves
La audiencia fue solicitada por el congresista estadounidense Mario Díaz-Balart, quien visitó Costa Rica en julio pasado y sostuvo una reunión en Casa Presidencial con el mandatario Rodrigo Chaves.