Entre el cuido y las deudas: así viven las familias afectadas por la falta de subsidios

La CCSS dejó de pagar licencias de cuido desde agosto. Los afectados claman por una solución urgente para poder sobrevivir.

¿Se imagina dejar de recibir ingresos por hasta 2 meses, con deudas, pago de alquiler pendiente y con la obligación de mantener un hogar?

Esta se ha convertido, desde agosto, en la realidad de más de 600 familias en Costa Rica, luego de que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) diera a conocer que se acabaron los recursos para subsidiar las licencias para cuidar a enfermos de gravedad.

Tanto un proyecto de ley para ampliar la cantidad de recursos que Fodesaf puede transferir al fondo, como una moción en el tercer presupuesto extraordinario, pretenden resolver la odisea que viven estas personas.

Una de ellas es Ivon Brenes, quien organizó un grupo de afectados por esta situación. Ella cuida a su hija Mía, de tres años, quien tiene una malformación pulmonar. Como parte de su lucha, pide al Poder Ejecutivo firmar una ley para que pronto puedan recibir los pagos.

«En este momento, tengo 75 días de no recibir el subsidio que por ley se me otorga. Hemos tenido inconvenientes con el pago de la casa y comprar la alimentación necesaria. Soy jefa de hogar y también tengo un hijo de 10 años. La situación ha sido muy difícil para todos los hogares. En este momento, ya fuimos a la Sala Cuarta. Existe un recurso de amparo general que beneficia a todas las personas de esta ley. Por medio del Frente Amplio tuvimos un proyecto de ley, que es el 25.240 y gracias a esto se aprobó también en el expediente 25.218 del presupuesto extraordinario. Ahora, solamente estamos a la espera de que el Ejecutivo firme para que se pueda hacer el pago retroactivo de los meses que nos deben», contó Brenes.

«Estoy peor del dolor»

Los cuidadores deben dejar de trabajar para dedicarse de manera completa al cuidado de sus familiares enfermos, bajo la premisa de que recibirán el subsidio.

La falta de recursos ha generado serias afectaciones, ya que no pueden regresar a sus labores porque podrían perder la licencia.

Sin embargo, los problemas también se viven de parte de quienes tienen una enfermedad.

Tal es el caso de Yendry Fallas, quien es una paciente paliativa en fase terminal por un tumor cerebral degenerativo. Además, es madre de dos niños.

Yendry contó que está cayendo en depresión, ya que está cerca de perder un subsidio que recibe de parte de Conapdis por haber utilizado ese dinero en otros gastos, producto de la necesidad de recursos de la familia ante la falta de pago por parte de la Caja.

«Este asunto de la falta de pago nos ha afectado mucho, demasiado, puesto que yo veo al padre de mis hijos, quien es mi cuidador, estresado y frustrado porque no puede traer y suplir las necesidades del hogar. De verdad que es algo complicado porque no esperaba esto, de verdad que uno no esperaba esto y ver que ellos no pueden salir a ganarse una ‘chambita’, como dicen, para traer algo de comer porque tiene que estar, en mi caso, las 24 horas al día conmigo, acompañándome, velando por mí. Aparte de esto, ha complicado mi salud. Ahora me aumentaron las dosis de analgesia para el dolor, porque si el dolor era incontrolable antes, ahora estoy peor», lamentó la afectada.

Meses sin respuestas

Leidy Navarro cuida de su hija adolescente, Bianca, quien es autista. 

Recientemente, atravesó un fuerte ataque psicótico, el cual la mantuvo en el hospital durante 1 mes y medio.

«Llevamos aproximadamente ya casi 2 meses sin pago y el día de hoy realmente no sé qué pasará a fin de este mes, porque ya no tengo con qué cubrir más lo que son los gastos para alimentación, el pago del alquiler y también lo que corresponde a los servicios públicos. Yo soy jefa de hogar y solamente dependo de lo que es mi trabajo como educadora en el MEP que, como entenderán, por el momento no lo estoy ejerciendo por la licencia que tengo», indicó Navarro.

Ana Lucrecia Villalobos recibe un subsidio para atender a dos personas, ya que debe cuidar de su madre, quien es paciente en fase terminal y de sus dos hijos; uno de ellos autista y de 24 años.

Ella relató que los problemas para hacer frente a sus gastos la obligaron a endeudarse y ahora asegura estar cerca del ‘colapso’.

«Voy a cumplir ya 2 meses de estar sin salario, sin tener un sueldo, lo cual se me ha dificultado mucho. Hace como 1 año saqué una tarjeta de crédito, lo cual hice por alguna emergencia, por alguna situación, donde nunca la había usado y si la usaba era por algo muy poco y la cancelaba inmediatamente. Ahora, mi tarjeta está a punto de colapsar por la falta de pago que he tenido. Quisiera saber si el banco me va a esperar como he esperado mi salario. Creo que no. Estoy preocupada porque ya no tengo recursos y porque ya ahorita me viene el pago a la tarjeta de lo que he tenido que usar. Estoy a punto de colapso. Yo creo que ningún ser humano pueda sobrevivir sin salario ni un mes», aseguró la afectada.

Las deudas y los gastos no esperan, de eso ha sido testigo Kimberly García durante los últimos dos meses, en los cuales no ha recibido un subsidio.

Ella es madre de Mariana, una menor gravemente enferma, cuyo cuidado debe ser completo por parte de Kimberly, quien pide respuestas y empatía ante esta situación.

«Estamos a la espera de que se pueda cancelar lo más pronto posible esos pagos atrasados porque muchas personas estamos debiendo hasta el alma por estar tratando de sobrevivir a todos estos días sin pagos. Entonces, sí queremos visualizar muchísimo esta situación, estamos preocupados. Ya en nuestra casa necesitamos muchas cosas para la bebé que en la Caja, a pesar de toda la ayuda que nos han dado, ya no nos pueden dar un concentrador de oxígeno porque no hay disponibles. Tenemos que ver cómo podemos conseguir uno por nuestra cuenta, suplementos alimenticios y demás. Ya es algo muy desesperante», manifestó García.

Una situación similar atraviesa Nancy Quirós, quien es madre soltera de dos hijos. Uno de ellos, de apenas 2 años y 5 meses de edad, tiene una seria afectación en sus pulmones, razón por la cual se le otorgó un subsidio; sin embargo, no se le han hecho pagos en más de 60 días.

«He tenido que acudir a préstamos, he dejado de pagar servicios, no he podido ir al Hospital de Niños a recoger los suministros que mes a mes me entrega el hospital porque no he tenido como desplazarme. Para poder desplazarme con mi bebé tengo que andar en Uber, tengo que andar en taxi y no he podido porque no tengo el recurso. Acudimos a ustedes para que nos escuchen, para que sepan que realmente es una situación muy difícil», mencionó Quirós.

De momento, es necesario que la Asamblea Legislativa logre aprobar en primer y segundo debate el proyecto de ley 25.240 para garantizar el traslado de los recursos al fondo, así como la firma del Poder Ejecutivo en la reciente modificación al tercer presupuesto extraordinario de la República para el 2025.

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