Un abogado, especialista en litigio penal y Derecho de la Comunicación, analiza el tema tras resolución de la Sala Constitucional que suspendió el proceso.
El proceso que emprendió la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) para adjudicar las frecuencias está estrechamente relacionado con las opciones de la ciudadanía para informarse, entretenerse, acceder a contenidos o incluso participar del debate público.
En el caso de las emisoras de radio, hay una amplia difusión de programas noticiosos, de opinión, musicales, culturales, deportivos, y religiosos, entre otros.
El abogado experto en litigio penal y Derecho de la Comunicación, Rodolfo Brenes, explicó que los resultados del concurso demostraron que habría una limitación a la oferta de estos espacios. Actualmente el proceso está suspendido de forma temporal mientras los magistrados de la Sala Constitucional resuelven varios recursos de amparo.
Brenes manifestó que las frecuencias pertenecen al Estado y que el Gobierno, por ende, está facultado legalmente a hacer la subasta, sin embargo, la manera de hacerlo puede cuestionarse. Agregó que a nivel internacional existe jurisprudencia que procura el acceso a los medios de comunicación.
«El Estado tiene todo el derecho de definir los procedimientos de asignación de las frecuencias. Sin embargo, como estamos en un terreno de libertad de expresión, porque esas frecuencias las utilizan medios de comunicación, existen ciertos límites al Estado. El Estado tiene que respetar la libertad de expresión al hacer esa atribución y asignación de las frecuencias», dijo.
«Entonces, el procedimiento que elige el Estado, que pueden ser diversos procedimientos, tiene que respetar la libertad de expresión. ¿Y la libertad de expresión que implica? Que en una democracia tiene que existir pluralismo. Pluralismo es diversidad de medios de comunicación. Tiene que tratarse de que exista la mayor cantidad de medios y que representen a todos los diversos sectores de la sociedad, a los diversos sectores culturales, económicos, políticos, etcétera», añadió.
Brenes indicó que el concurso dejó ver el riesgo de que más de dos terceras partes de los medios de comunicación pudieran salir del aire debido a que no podían asumir los elevados costos del concruso.
«Ya ahí usted está viendo que no se está fomentando el pluralismo, sino que se está limitando el pluralismo y eso afecta clarísimamente la libertad de expresión», detalló.
Escuche aquí la entrevista completa:

«Hay un aspecto normativo fundamental que existe, en este caso, y que parece que ha sido desconocido y despreciado por la Sutel. La Convención Americana sobre Derechos Humanos dice expresamente que es contrario a la libertad de expresión abusar de los mecanismos estatales de control, por ejemplo, sobre las radiofrecuencias», resaltó Brenes en la entrevista.
«Entonces, vuelvo lo mismo, el Estado puede establecer requisitos, pero cuando esos requisitos son abusivos, excesivos y producen eh una limitación al derecho de acceso a los medios de comunicación, eso es contrario a la Convención Americana sobre Derechos Humanos», destacó.