Iglesia Católica: “El sacerdote jamás puede revelar lo que escucha en la confesión”

Los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica se refirieron al proyecto del diputado frenteamplista Antonio Ortega, cuyo fin es establecer responsabilidades a quienes comentan o encubran un delito sexual contra un menor de edad.

Pese a la posición de diferentes sectores, la Iglesia Católica sostiene que no quebrantará el sigilo sacramental aún en casos de abuso sexual contra menores de edad.

A través de un mensaje en video, los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica dieron a conocer ampliamente su posición sobre el proyecto del diputado frenteamplista Antonio Ortega, cuyo fin es establecer responsabilidades a aquellas organizaciones y asociaciones que comentan o encubran un delito sexual contra un menor de edad o una persona con discapacidad, aprovechándose de su condición religiosa o de poder.

Dentro de las disposiciones de la iniciativa está el levantamiento del secreto de confesión de los ministros religiosos cuando el interesado les exima de ese deber, lo que ha generado debate entre sectores.

Según señaló monseñor José Manuel Garita, obispo de Ciudad Quesada y presidente de la Comisión Nacional de Protección de Menores y Adultos en Vulnerabilidad, el compromiso de la Iglesia es tanto con la protección de menores como con la inviolabilidad del sigilo sacramental.

Monseñor agregó que el sigilo puede ser un primer paso para que el penitente reconozca sus actos, reciba orientación y también se atenga a las consecuencias.

No obstante, sostuvo que “el sacerdote jamás puede revelar lo que escucha en la confesión, ni siquiera en circunstancias de grave peligro, pues está sujeto a la responsabilidad sagrada de proteger la confianza del penitente en la misericordia de Dios”.

El obispo añadió que desde la Iglesia Católica reafirman su compromiso con una cultura de protección y prevención, que haga de la iglesia un lugar seguro para todos, y detalló algunas medidas. 

El pasado 31 de octubre los integrantes de la Comisión de Derechos Humanos votarían el proyecto, sin embargo, recibieron antes a representantes de la Conferencia Episcopal.

En esa ocasión, el proponente del proyecto, Antonio Ortega, reprodujo el testimonio de una víctima de abuso sexual durante su niñez por parte de un sacerdote, y consultó a los representantes católicos por sus posiciones.

Otros legisladores, como la liberacionista Andrea Álvarez y la socialcristiana Daniela Rojas, alegaron que, aunque respetan el secreto de confesión, este no puede estar por encima de la protección de poblaciones vulnerables.

Posición contraria sostuvo el diputado de Nueva República, David Segura, quien calificó el proyecto como un “acto de odio” y criticó al Frente Amplio por intervenir en la religión católica.

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