El Levi’s Stadium en Santa Clara, California, fue donde se definió quién será el rival de Estados Unidos en la final de la Copa Oro: México, que derrotó a Honduras 1×0.
La “H” resistió la primera parte, pero los aztecas no claudicaron y terminaron abriendo la lata comenzando la complementaria.
En magistral asistencia del adolescente de 16 años de edad, Gilberto Mora, México abrió el marcador al 49’ por medio de Raúl Jiménez.
Cinco minutos después Edson Álvarez aprovechó el aturdimiento catrachos para clavar otro gol, pero el árbitro costarricense Juan Gabriel Calderón acudió al VAR y anuló por fuera de juego.
Aunque trató de implementar variantes ofensivas, a Honduras le costó un mundo crear situaciones de peligro real, siendo más peligroso México y justo ganador.