Los rectores universitarios, la Contraloría y la Asamblea Legislativa fueron parte de las palabras del Presidente.
Bajo un sol radiante y con la musicalización de la Banda de Conciertos de San José, el Parque Nacional ubicado en la capital fue el lugar donde se llevó a cabo el acto oficial de Independencia.
La actividad, programada para las 9 a.m., contó con la participación de la mayor parte de los ministros del Gobierno, los diputados oficialistas, representantes del Poder Judicial, del Tribunal Supremo de Elecciones, de la Municipalidad de San José y el cuerpo diplomático.
En la actividad estuvo ausente la ministra de la presidencia Laura Fernández, y tampoco hubo representación de la oposición legislativa, con la salvedad de la diputada Rosalía Bron (PNR), que asistió como presidenta en ejercicio del Congreso.
El acto dio inició 45 minutos después, cuando arribó al Parque el Presidente de la República, Rodrigo Chaves, y la Primera Dama, Signe Zeicate.
Seguidamente, las diferentes autoridades entregaron tres ofrendas florales: una desde el Ejecutivo, una desde las representaciones diplomáticas de los cinco países centroamericanos y una desde la Municipalidad josefina.
La primera en dar su discurso en representación de la niñez costarricense fue la estudiante de la Escuela Marcelino García Flamenco Nahiara Fernández, de 5 años, quien hizo un llamado a todos los niños a que sueñen juntos para hacer cambios positivos.
Por su parte, el alcalde de San José, Diego Miranda, hizo un recorrido histórico por la historia del país, y señaló que Costa Rica tiene grandes desafíos. Además, se refirió a las tareas que tienen las figuras políticas en la actualidad, como la capacidad de generar consensos.
Seguidamente, la ministra de Educación, Anna Katharina Muller, brindó unas breves palabras en las que pidió que el corazón “se siga haciendo un puño” con las fiestas patrias.
El encargado de dar cierre al acto oficial fue el presidente de la República, Rodrigo Chaves, quien aprovechó el espacio para nuevamente cuestionar a los rectores de las Universidades Públicas por el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), que se discute en la Asamblea Legislativa.
Según Chaves, el país se divide en dos Repúblicas: una que vive en paz y democracia, y otra donde hacen falta oportunidades para todos.
Las frases de Chaves
Sobre las dos Repúblicas:
“Es momento de luchar todos juntos por una sola Costa Rica para que esas dos Repúblicas dejen de pelear entre ellas y que podamos forjar una nación próspera que todos los costarricenses merecen”
Sobre la institucionalidad:
“Este país pareciera que le pertenece a quienes capturaron instituciones para su beneficio y que se escudan siempre detrás de la palabra institucionalidad para defender esa captura y así mantener sus propios beneficios y odiosos privilegios, Costa Rica ya no come cuento y se dio cuenta que existen otras formas de Gobernar, sin despilfarro, donde se priorizan recursos donde urgen”
Sobre el FEES:
“Nos critican porque no damos los recursos a la educación superior, la realidad es que el Gobierno ha tenido el honor de ser el primero de la Segunda República, en 75 años, de no hincarse a los ‘designios faraónicos’ de los rectores universitarios, que dicen defender la educación pública pero quieren exprimir al Estado”
A los Supremos Poderes:
“Con el mayor respeto y reconocimiento a la separación de Poderes hago un llamado al Poder Legislativo para que en el caso del FEES y, en general en estos dos años, legislen con visión país y no con visión de partidos políticos e intereses de corto plazo; ruego al Poder Judicial justicia pronta y cumplida”
A la Contraloría General de la República:
“Deje de cogobernar, deje de sustituir a la administración activa, deje de trabar el desarrollo y enfóquese a desterrar la corrupción”
A los costarricenses:
“El pueblo sabe que vinimos a nivelar la cancha; antes protestaban los pobres, ahora los que protestan son ‘los enchufados’, los que se hicieron ricos por una red y torre de privilegios que hoy se desmorona, la ‘Ley Jaguar’ no es un capricho político, los enchufados la ven como un desafío a sus supuestos derechos institucionales, no es un capricho, es lo que necesitamos, Dios nos está ayudando, es hora de que nos ayudemos a nosotros mismos”