«Envié una nota. Le pedí que intervenga, le pedí que investigue lo que está pasando en Costa Rica», expresó el legislador y candidato presidencial.
El diputado del partido Liberal Progresista, Eli Feinzaig, envió una comunicación formal al Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Pedro Vaca, en relación con el proceso de subasta o concurso que impulsa la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) para acceder a frecuencias de radio y televisión.
En la nota, Feinzaig advierte de una “afectación estructural y progresiva” a la libertad de expresión, al pluralismo informativo y al acceso universal a información pública en Costa Rica.
El legislador alega que el concurso impone requisitos técnicos y financieros «que hacen imposible la participación de medios regionales, comunitarios, culturales y alternativos». Estas condiciones, según apunta, constituyen «una forma de restricción indirecta prohibida por el artículo 13 de la Convención Americana».
En el caso de la radiodifusión abierta, el documento destaca que en Costa Rica es un servicio gratuito y universal, protegido por ley, y que «su acceso no puede depender de capacidad de pago, pues cumple una función democrática esencial».
«No obstante, el proceso actual exige costos que superan cualquier estándar razonable: un precio base de 1,6 millones (de dólares) por frecuencia de TV, migración obligatoria a doce sitios de transmisión y una inversión total estimada entre USD 7 y 8 millones por operador. Para la mayoría de medios nacionales, participar es materialmente imposible», dijo.
Feinzaig asegura que estudios de Sutel, estimaban 140 posibles interesados en radio y televisión, pero que en el concurso real solo se presentaron 16 ofertas en total, hecho que implica una caída superior al 90%. Esto, a criterio del diputado es una “prueba concluyente de que el diseño del proceso excluye a quienes históricamente han servido a las comunidades».
La misiva expone que, como riesgo, Costa Rica podría enfrentar «un apagón informativo en regiones donde la radio y la televisión abierta siguen siendo la única vía de acceso a información pública».
Con base en este panorama, hizo una solicitud de cuatro puntos al Relator:
-Tomar conocimiento formal del caso.
-Requerir información oficial al Estado sobre el diseño y ejecución del concurso.
-Evaluar la existencia de restricciones indirectas a la libertad de expresión.
-Considerar una reunión, audiencia o visita de trabajo que permita analizar la situación con los actores afectados.
¿Quién es?
El colombiano Pedro Vaca Villarreal es el Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) desde el 6 de octubre de 2020. La Relatoría tiene como mandato general «vigilar, proteger y estimular el derecho a la libertad de expresión en América».
Es abogado de la Universidad Nacional de Colombia. Cuenta con una Maestría en Derecho y una Especialización en Derecho Constitucional.

El sitio oficial de la CIDH refiere que cuenta con más de 12 años de experiencia profesional en el ámbito de los derechos humanos. Ha litigado en representación de víctimas de graves violaciones a la libertad de expresión.
«Del 2013 al 2020, se desempeñó como Director Ejecutivo de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) en Colombia, cuenta con una amplia experiencia en gestión organizacional, diálogo intersectorial, articulación de equipos y redes», dice la reseña.