El presidente de la República criticó las palabras de Rodrigo Arias en contra de la Ley Jaguar y afirmó que evitará referirse al diputado liberacionista «para no hacer leña del árbol caído».
Al buscar una fotografía para ilustrar esta nota, la biblioteca desplegó dos imágenes en las cuales el presidente de la República, Rodrigo Chaves, y el de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias, se abrazaban con una sonrisa.
Esos días quedaron en el pasado y ahora los mandatarios intercambian críticas y ataques a diestra y siniestra, con diferentes niveles de sarcasmo o acidez.
Este miércoles, fue el presidente Chaves quien respondió a Arias, luego de que el liberacionista dijera que «ya es hora de pasar la página y de que este gobierno se ponga serio y empiece a trabajar de verdad en los problemas que afectan a la gente».
Ante esto, Chaves aseguró que Arias muestra su temor porque está llegando el final de su poder en la política nacional, el cual compartió con su hermano, el expresidente Oscar Arias.
«Este es el ocaso de la monarquía Arias Sánchez, de ambos. Ellos gobernaron este país de manera directa e indirecta, a través de la red de cuidado que ellos tejieron con sus partidos y ‘los opositores’ que tuvieron, que eran socios. Ellos eran ‘il capo dei capi’, como dicen en Italia», afirmó.
El presidente de la República agregó que el diputado está «en decadencia» y que su nombre ahora se asocia más a cuestionamientos que a aportes al país.
«Oír decir a esa persona, de esa edad y cosas tan absurdas, mentiras tan grandes…la única respuesta que merecería es que ya él es un árbol caído, políticamente. La única manera en que se ha sostenido es con el cambalache, darle a Gloria Navas un puesto en la Comisión de Narcotráfico y Crimen Organizado a cambio de un voto, torciendo Eli Feinzaig, para que le viniera a dar los votos a cambio de puestos en el gabinete, etcétera. Él es el capo del ecosistema del cambalache, eso es lo que el llama negociar», criticó.
Chaves concluyó su crítica diciendo que no hará cambios a la Ley Jaguar y que seguirá con su intención de que el proyecto vaya a referendo, pese a la oposición del presidente de la Asamblea Legislativa.
«Si él cree que nosotros vamos a diluir la ley Jaguar para que nos metan una ley chiquitica para aplacar Limón, porque Ciudad Gobierno los intereses del Partido Liberación Nacional no lo pueden permitir. Entonces, lo que le sorprende a él es que nosotros hayamos respondido como verdadero jaguares de gobierno. Ahora con esa voz melancólica dice que había que esperarse. Yo no voy a hacer leña de ese árbol caído», indicó.