Afirmó el presidente de la República, Rodrigo Chaves en sus críticas al líder de la Asamblea Legislativa por el manejo del tema de la renuncia del vicepresidente Brunner; cuando el propio TSE dijo que su renuncia no debía votarse.
El presidente Rodrigo Chaves criticó con dureza al presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias, por su actuación frente a la renuncia de Stephan Brunner al cargo de vicepresidente de la República.
Durante la conferencia de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Chaves aseguró que lo ocurrido en el Plenario fue innecesario y que la insistencia de Arias en someter la renuncia a votación tuvo fines políticos.
“Porque dejar un trabajo que una persona ya no quiere ejercer es un derecho fundamental que no se le puede negar a nadie. Pero Arias Sánchez ejerció un autoritarismo populista. Ahí sí es vergonzoso.
Al apartar lo que le estorba a él, la normativa legal, se saltó la Constitución, se saltó la ley, se saltó todos los valores costarricenses por puro revanchismo.
Lo que él trata de endilgarme a mí —porque yo sí hablo claro y no de garbancitos para engañar a la gente— él se retrató de cuerpo entero en su desprecio por la institucionalidad de Costa Rica. Traicionó su conciencia, don Óscar… perdón, don Rodrigo. Óscar es su hermano.
¿Usted cree que no nos dimos cuenta? Usted preside el Congreso con palabras bonitas, pero piensa que ser presidente de la Asamblea es como ser patrón de finca, capataz de cañal. Que puede azotar con el fuete del poder político a quien le dé la gana.
Así han manejado usted, su hermano y sus cómplices este país por años.”
La semana anterior, la Asamblea Legislativa aprobó con 45 votos la renuncia de Brunner, en medio de un debate sobre si ese paso era necesario o no. La controversia se originó porque Arias argumentó que existía jurisprudencia constitucional que obligaba al Congreso a votar.
“El voto 14-35-11-92 de la Sala Constitucional dice claramente que la renuncia debe ser conocida y votada por la Asamblea de acuerdo con lo dispuesto en el inciso 8 del artículo 121 y el 124 constitucionales.
Deben saber las y los señores diputados que, de acuerdo con el artículo 13 de la Ley de la Jurisdicción Constitucional, las resoluciones de la Sala son vinculantes erga omnes. Esto lo que quiere decir es que el voto al que hago referencia sigue vigente y debe ser cumplido por esta Asamblea.
En este sentido, y repito, si bien en el pasado se tramitaron renuncias con un procedimiento diferente, de conformidad con la interpretación que el respectivo presidente legislativo le dio a la normativa, esto no significa que la Asamblea no deba rectificar y no deba cumplir con las normas y con los fallos constitucionales vigentes.
Todos debemos recordar que, si se ha cometido un error, ese error no crea derecho.”, justificó el líder del Congreso.
Sin embargo, varios constitucionalistas y el propio Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) han reiterado que la renuncia de un vicepresidente no requiere de aprobación legislativa, ya que basta con su manifestación formal. Al menos este fue el criterio del doctor en derecho Esteban Alfaro al respecto.
“El primero es una interpretación literal del 121 inciso 8 de la Constitución Política, que literalmente utiliza el verbo conocer. Si el constituyente hubiese querido utilizar otro verbo, lo hubiese hecho. Por ejemplo, el mismo artículo cuando habla de aprobar o improbar préstamos. Ese puede ser un ejemplo de muchos. Entonces, si nos aferramos a la literalidad de la norma que habla de conocer, simplemente se informa, se conoce y no se vota o se acepta. Ese es el primer elemento.
El segundo elemento es la naturaleza misma del acto volitivo de renuncia, que es unilateral. Sea un síndico, un trabajador o en otro contexto, la renuncia es unilateral; quiere decir que no depende de la aceptación de otro”.
Y finalizó:
“Un tercer elemento, muy importante y complementario, es la costumbre constitucional, que en este caso ya ha existido en actuaciones de años anteriores donde el Congreso simplemente, insisto, conoce y no debe votar.”
Brunner presentó un recurso de amparo electoral ante el TSE por considerar que sus derechos políticos fueron irrespetados en el proceso.
La resolución del tribunal aún está en trámite, pero ya confirmó que Brunner no requiere de votación para renunciar y le retiró oficialmente las credenciales como vicepresidente.