Analista Mario Quirós aseguró que esta situación «al partido no le hace nada bien», a pocos meses de elecciones nacionales.
El Partido Liberación Nacional (PLN) atraviesa una nueva polémica a raíz de una discusión interna entre representantes históricos de la agrupación en la provincia de Cartago.
El exdiputado y dirigente cantonal del PLN, Luis Gerardo Villanueva, así como el movimiento que lidera, quedó prácticamente excluido de la participación en la Asamblea Nacional liberacionista, pactada para el mes de agosto.
En su lugar, la asamblea provincial quedó encabezada por Caleb Pichardo, quien forma parte de la tendencia dirigida por Rolando Rodríguez, exalcalde cartaginés.
En entrevista con Noticias Columbia, Villanueva, quien tenía intenciones de ocupar una curul, aseguró que hubo una traición a un acuerdo previo entre diferentes fuerzas de la provincia.
«En Cartago, para las cantonales se había llegado a una negociación entre los diferentes grupos que consistía en varias acciones. Este acuerdo contenía que se respetaba que lo básico de los del Cantón Central tuvieran representación en la asamblea plenaria del partido, entre los que estábamos, desde luego, este servidor que formaba de uno de los grupos y que había ganado las distritales porque fue el grupo de mayor número de delegados. Eso se cumplió en las cantonales y se tenía que cumplir en la asamblea provincial en donde se elegían esos delegados a la Asamblea Nacional del partido. Es el viernes en donde comienza a circular una versión de interpretación del Tribunal de Elecciones Internas de Liberación en la cual indica que el sistema cambia, ya no es el sistema de las distritales ni de las cantonales de proporcionalidad, que eso lo establece el estatuto, sino que rompen ese principio y dicen que ahora es la mitad más uno, o sea, que podían tener la posibilidad de hacer la mesa gallega. Nosotros estábamos, para decirlo así, con un pacto de honor, así lo hicimos; sin embargo, con esta interpretación, al ver ya en la provincial que ellos podían tener por pocos delegados mayoría y que podían sacar todos con la mitad más uno, entonces no solo no respetaron el acuerdo, sino que utilizaron este procedimiento para dejarnos afuera a nosotros, que somos el grupo más grande de Cartago. ¿Quiénes son los que los que participaron en esto? El diputado jefe de fracción, Óscar Izquierdo; el ex alcalde de Cartago, Rolando Rodríguez; el alcalde de La Unión, Cristian Torres y su hermano, que fueron quienes motivaron a todos a no cumplir con el convenio al que habíamos llegado. Ellos fueron los que hicieron ese convenio», denunció Villanueva.
Ante esta situación, el dirigente liberacionista afirmó que presentaron un amparo ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
«Desde luego que el sistema nos sorprende, porque siendo nosotros el mayor grupo provincial, no tuvimos una representación proporcional. La forma de aplicar este nuevo sistema no puede ser jamás ni proporcional ni representativa, por eso es una mala interpretación. Ante eso, no solo ante el incumplimiento y la traición de un convenio, nosotros ya lo llevamos al Tribunal Supremo de elecciones, pusimos un amparo electoral y una acción de nulidad contra la Asamblea Provincial de Cartago», añadió Villanueva.
El experto en datos y analista, Mario Quirós, recordó que el PLN está sustentado en liderazgos territoriales que dan soporte a las tendencias nacionales que buscan alcanzar el poder a nivel nacional.
«Esta asamblea lo que demuestra es luchas entre grupos provinciales porque, ahí sí defiendo al partido, es la estructura que les manda el Código Electoral, pero en el fondo también volvemos a ver interpretaciones entre el estatuto y los reglamentos de elección, ver cuál se aplica. Entonces, tienen que haber interpretaciones del Tribunal de Elecciones Internas, pactos que se rompen y discusiones donde si la mesa gallega en que solo un grupo se lleva todo es mejor a la proporcionalidad, que han sido discusiones en el partido y nuevamente esto va a acabar en un amparo electoral ante el Tribunal Supremo de Elecciones, que al partido no le hace nada bien, cuando deberían tener mecanismos de negociación interna de qué es lo mejor para el partido», indicó Quirós.
Finalmente, el experto en Comunicación Política, Ignacio Azurdia, afirmó que la división en el partido responde a intereses de alcanzar puestos de elección popular o renovar la agrupación.
«Lo que pasa es que en partidos tradicionales y con tantos años de existencia, con estructuras ya tan establecidas, lo normal es que haya disputas de poder adentro. Es decir, mucha gente, por no decir todos, pero sí mucha gente dentro de la militancia tiene naturalmente aspiraciones diputadiles, aspiraciones de política local, una regiduría, una alcaldía, etcétera. Entonces, en esa disputa por el poder es cómo ellos equilibran y empalman esas aspiraciones políticas de muchos de sus militantes o de gente allegada a sus militantes, los sectores cómo se mueven y cómo lo alinean con la búsqueda de crecer como partido con una candidatura que se supone que está buscando la renovación. Entonces, es como jugar con dos bandas, es decir, por un lado tenemos un partido político que cuando vemos los datos hemos visto cómo han perdido voto duro, entonces la gente que se está quedando, lo que hay que preguntarse es si están priorizando en buscar un puesto de elección popular, dentro de la función pública, o si realmente quieren crecer como partido», mencionó el analista político.