Los manudos arracaron la defensa del título centroamericano de locales frente al Plaza Amador de Panamá.
Por: Mauricio Quesada
El Plaza Amador llegó al Estadio Alejandro Morera Soto dispuesto a dar la sorpresa desde el arranque. Los primeros 20 minutos fueron panameños, con las llegadas del desequilibrante Everardo Rose y con Washington Ortega siendo, como de costumbre, la figura del cotejo salvando el arco rojinegro.
La afición fue escasa en ‘La Catedral’, que creció en número luego de iniciado el partido hasta alcanzar las 4500 personas, pero que fue crítica y no titubeó en silbar al delantero Jonathan Moya quien se veía desconcertado en el juego.
El fútbol, eso sí, es tan caprichoso que fue el mismo Moya quien abrió la cuenta goleadora del partido, con un contundente cabezazo a 7 minutos del cierre del primer tiempo, tras un gran centro del atacante Jeison Lucumí.
Con un gol de otro partido en la primer llegada de Alajuelense, el Plaza Amador decayó en su fútbol en la segunda parte. Alejandro Bran le erró al arco con el portero tendido sobre el césped apenas al 46’, así como 15 minutos después una gran intervención del arquero panameño Samuel Castañeda negó el gol al recién ingresado Kenyell Mitchell.
‘La Plaza’ ajustó su juego a una estrategia directa, saltando las líneas defensivas del conjunto manudo, estilo que fue clave para el empate de Yoameth Murillo al minuto 73 y el gol de triunfo en tiempo de reposición por parte de la figura Everardo Rose.
Así, el debutante Plaza Amador no solo arruinó el arranque de La Liga, sino que también firmó una página histórica en su estreno centroamericano: derribar al bicampeón en su propia catedral.