Con el trabajo de dos analistas políticos diseñamos la serie de ventajas y desventajas que ofrece para el oficialismo la figura de la ex jerarca de Planificación y Política Económica, además del Ministerio de la Presidencia.
El oficialismo comienza a tomar forma en la antesala del proceso electoral del 2026. Laura Fernández, exministra de Planificación y de la Presidencia, se convirtió en la primera figura que anuncia su intención de competir por la candidatura presidencial del Partido Pueblo Soberano.
Lo hizo durante una entrevista en Multimedios, donde explicó que su decisión fue tomada en conjunto con su familia. “He tomado la decisión junto con mi familia. Adicionalmente, me siento preparada para presentar mi nombre. Obviamente, esto es un proceso democrático donde habrá que competir con cualquier otra persona que se postule, y será la Asamblea Nacional del Partido quien determine cuál va a ser la fórmula presidencial, como corresponde”, expresó.
Consultada en vivo por el periodista, que le señaló que era la primera vez que la escuchaba anunciarse como precandidata, Fernández confirmó con un “sí, señor”.
A lo largo de la entrevista, Fernández reforzó que su decisión se basa tanto en respaldo popular como en compromiso con la continuidad del actual gobierno. “Creo que tengo la madurez y la fuerza para llevar adelante el proyecto rodriguista. La actividad del sábado terminó de disipar cualquier duda que yo tuviera. Hay un enorme apoyo de la gente y una gran responsabilidad por seguir luchando contra la corrupción, llevando adelante una agenda de proyectos estratégicos, impulsando las mejoras que tanto está anhelando Costa Rica”.
Fernández también señaló que muchos de los temas que el Ejecutivo ha querido impulsar se han visto limitados por la falta de apoyo legislativo. “Hay una enorme cantidad de temas que no se han podido llevar adelante por la ausencia de una mayor cantidad de diputados en la Asamblea Legislativa. Así que sí, creo que voy a presentar mi nombre. Estoy convencida de ello. Voy a tomar la estafeta del rodriguismo para ir a las elecciones. No voy sola, voy con un maravilloso equipo de trabajo que me acompaña”.
En términos de fortalezas, Fernández destaca por su cercanía con el presidente Rodrigo Chaves y su experiencia técnica dentro del aparato estatal. Fue asesora en la Asamblea Legislativa, funcionaria del MIDEPLAN y luego jerarca de dos ministerios durante esta administración. Según los analistas Sergio Araya y Argentina Artavia, su perfil muestra una sólida conexión con el presidente.
“Laura Fernández tiene como fortalezas, por un lado, su clara conexión con el presidente. A lo largo del ejercicio de sus dos ministerios mostró siempre una lealtad, tanto a nivel discursivo como de acciones, más que evidente en torno al presidente Chaves. Así que sería una figura de su entera confianza”, afirmó Araya.
También destacan su experiencia previa: “Es una persona con atributos técnicos, con experiencia en cargos de orden técnico en la administración pública. Fue asesora parlamentaria, funcionaria del MIDEPLAN, y luego llegó a ocupar las rectorías de ambos ministerios: Planificación y Presidencia”.
Argentina Artavia complementa: “Tiene un criterio, un conocimiento técnico de la institucionalidad. Recordemos que ha sido no solamente ministra, sino también asesora en la Asamblea Legislativa, y asesora del hoy alcalde de Cartago, Mario Redondo. Entonces, hay un conocimiento de la institucionalidad costarricense que es justo reconocerlo”.
Sin embargo, los analistas también advierten limitaciones claras. En el plano político-electoral, Araya subraya que “tiene nula trayectoria. Nunca ha sometido su nombre a un cargo de elección popular en condiciones de competencia real”.
Esa misma cercanía con el presidente Chaves, considerada una fortaleza para algunos, puede verse como una limitación política para otros. “Sus detractores podrían catalogarla como una figura sin autonomía, un instrumento del presidente y no una lideresa con agenda propia”, opinó Artavia.
Además, recuerdan episodios que generaron cuestionamientos sobre su criterio político. “Su conocimiento técnico ha estado siempre al servicio de otras personas o agendas. Recordemos cuando presentó la ley Jaguar en la Comisión de Gobierno y Administración. Afirmó que había coadministración por parte de la Contraloría, pero al ser cuestionada por los diputados dijo que enviaría ejemplos… y luego admitió que no tenía la información”, agregó.
La figura de Laura Fernández, con un perfil técnico sólido y leal al proyecto oficialista, entra a escena en un momento en que el oficialismo busca cohesión. Queda por ver si ese conocimiento de la estructura estatal será suficiente para conquistar al electorado o si las dudas sobre su autonomía y experiencia política terminarán pesando más.