Tras la victoria 2-1 de Liga Deportiva Alajuelense, el técnico Óscar Ramírez valoró el esfuerzo de su equipo en un partido complicado, condicionado por la intensidad del rival y la lluvia. Subrayó el papel determinante que están asumiendo los jóvenes en el plantel.
Ramírez celebró el aporte de figuras jóvenes como Kenyel Mitchell, quien anotó uno de los goles del triunfo: “lo veníamos observando desde Cartago, es muy explosivo. Ha crecido mucho y se ha ganado el espacio. El grupo lo está apoyando”, afirmó.
“Fue un partido muy parejo. Empezamos bien, aunque el pase final nos costó por la velocidad que le dio la lluvia a la cancha”, comentó.
Reconoció el buen trabajo del equipo rival y aseguró que la intensidad del encuentro exigió variantes tácticas para retomar el control del medio campo y el ataque.
El técnico adelantó que el torneo será muy cerrado y con marcadores cortos, por lo que considera clave la rotación del plantel, especialmente con tres competencias en paralelo: el campeonato nacional, un torneo internacional y el torneo de copa: “va a depender mucho del segundo grupo que se acerque al nivel del primero. Hay decisiones que tomar según características: velocidad, manejo, altura. Hay muchas variables”, explicó.
En cuanto al posible fichaje de un delantero adicional, Ramírez dijo que aún evalúan la necesidad: “Moya no anotó hoy, pero su trabajo en el pivoteo fue clave. A veces eso no se ve, pero es vital para que los extremos marquen la diferencia”.
Además, sobre la situación del defensor Santiago van der Putten, quien ha manifestado interés en regresar a Europa, Ramírez reconoció que una eventual salida sería complicada: “estamos tratando de mantenerlo. Todavía nos puede ayudar mucho. Si se da, tendría que ser una muy buena oportunidad”.
Finalmente, destacó que el grupo ha manejado bien las cargas físicas y no han sufrido lesiones, algo que considera vital para sostener el rendimiento durante el exigente calendario.